Se despertó Tiene una
necesidad. Se descarga una aplicación. Ve muchas personas. Selecciona. Discrimina.
Elige a alguien. Se eligen. Se comparten redes sociales. Se conectan. Se
conocen. Pegan onda. Se vuelven a encontrar. Se enlazan. Forman un vínculo. Se
dicen te quiero, muy temprano, ni eran las 12. Se ilusionan. Se soñaron por
mil. Ahora todo es diferente. Se mudaron juntos. Se amaron hasta el hartazgo.
Se pelearon de más. Se cansaron por miles. La rutina los desgastó. Dejaron de
hablarse todo el día. A distanciarse. Nunca hubo celos, pero fuego faltaba. Pensaron
que volviendo a vivir, cada uno por su lado, estarían bien. Pensaron mal, como
a veces pasa. Se separaron de hogar. Con el tiempo, se olvidaron del otro. Se
empezaron a cansarse. Se dejaron de elegir. Cualquiera excusa era mejor que
algún inesperado encuentro por los dos. La presencia del otro pasó a molestar.
No se aguantaron más. Hasta que de todo se dijeron. Nada, menos que amor, todo.
Se pidieron un tiempo. Se aislaron los dos. Ese “un tiempo” se hizo eterno.
Para desgracia de los dos. Su amor fue hermoso. Pero era para los dos. No era
el momento indicado para tan tierna pareja.
Pero a veces no es el vínculo y tampoco el espacio. Sino que el tiempo
no acompaño. Ella busca alguien. Él
alguien busca. Alguien que la entienda. Alguien que lo comprenda. Son tan parecidos
que ni estar juntos podían.
VICENTE ROCA
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