jueves, 30 de abril de 2020

Crónica de un pasado

Hola. Buenas tardes. Te pido un favor. Por un momento, abstraigas de su realidad. No sé cuál es. La que sea. Donde sea. Pero al menos por un minuto, te pido que te imagines que estás en Vietnam. Para ellos, le recomiendo que mire "Apocalipsis Now"(1979), una gran producción de Francis Ford Coppola. Por un minuto, le pido que piense que es un ciudadano vietnamita, que se levanta y agarra el diario para leer las noticias:


Lunes 07 de Noviembre de 1955



Muerte al Amanecer


Era un día pacífico para todos, más allá de los rumores que se escuchaban del posible ataque que recibiríamos de parte del ejercito norteamericano.  Por esta razón, muchos de nuestros compatriotas fueron precavidos y se escondieron, en muy buena posición, esperando el gran ataque de los aviones y helicópteros americanos. Los cuales estaban armados hasta los dientes.

Pero, pese a estar informados de la acción bélica, el poder yankee fue muchísimo mayor. Los intrusos irrumpieron por la playa al amanecer de un nuevo día. Llegaron en sus increíbles y temibles vehículos aéreos disparando con todo el armamento que tenían, buscando acabar con todo lo que tenía vida en la superficie terrestre local.

En este día, murieron muchos amigos, conocidos, compañeros y hermanos vietnamitas. Algunos buscaron esconderse mientras veían aparecer a los americanos junto con los sucesivos disparos, aunque muy pocos se lograron salvar. Otros buscaron contrarrestar el ataque, pero su accionar fue en vano porque resultaron ser los primeros en desaparecer. 

Para nuestra desgracia, los soldados estadounidenses decidieron bajar de sus modernos y super equipados helicópteros para  arrasar con todo nuestro pueblo. Usando metralletas corrieron por la playa y las diferentes calles buscando el exterminio total de todas las vidas vietnamitas. Sin embargo, así como llegaron, se fueron y todo en cuestión de 10 o 15 minutos. 

El eje principal de la cuestión es que el ejercito extranjero estaba mucho más cargado que el nuestro. Los intrusos tenían armas de primer nivel: bombas de humo, trajes  protectores, helicópteros y aviones con armas incorporadas. Mientras los soldados vietnamitas sólo armas de guerra, que las usan contra el Estado, por carecer de dialogo diplomático entre ambas partes.


VICENTE ROCA





miércoles, 29 de abril de 2020

¿LA CUARENTENA? NOSOTROS


   Tu energía me disuelve. Tu indiferencia me hace otro. Tu distancia me conmueve. Tu cercanía ya es otra. El diluvio ya se siente. No es el que se siente cuando escucho las gotas revotar contra el pavimento y el pasillo de adoquinado de mi casa. Sino, más bien, es el tiempo y el espacio, lo que me agota.  Los que nos agota. Lo que nos cansa. Lo que nos agobia. 

    La tristeza de no encontrarte donde fuimos felices se contrasta con la realidad de entender que el aislamiento nos desentendió. Sólo nos hizo pensar en uno y no en los dos. Penar en uno y no para el otro es que nos distanció. Es lo que nos apartó de sentirnos uno.

   ¿Cuándo dejamos de ser dos? Hace mucho... Ya todo terminó. Quizás tuvieras razón vos, quizás yo... La verdad es que eso ya no importa porque cuando uno debió ceder ninguno lo hizo. Cuando tenía que pensar en vos, sólo quise pensar en mi. El destino hizo trizas lo que pensábamos para los dos. El aislamiento nos distanció.

VICENTE ROCA




martes, 21 de abril de 2020

La Angustia




La Angustia ¿Por qué escribir sobre la Angustia? Porque la angustia nos paraliza, porque la angustia nos hunde. La  Angustia es algo del que nadie se vanagloria pero es algo triste. Nadie quiere tener angustia. Todos quieren haber pasado la angustia. Porque de la angustia deviene la felicidad.

Angustia podría ser Augustia, y esta podría Agosto. Agosto puede ser Agustín. Agustín llegará a ser Agusto. Y este puede ser Gusto. Y el Gusto es el Placer. Pero, ¿Por qué tardamos tanto en llegar de la Angustia al Placer?

En realidad, no tardamos tanto. Es poco lo que tardamos. Pero cualquier individuo del siglo XXI quiere resolver todo rápidamente. La Angustia es eso que difícil de borrar porque nos aferramos a esconderla. A guardarla, a solaparla, a inhibirla a que no se sepa nada de ella. Porque une sujeto angustiade es una persona triste y, ¿Quién quiere saber de alguien que está triste?

Los seres humanos tenemos una angustia permanente. Nunca dejamos de tener angustia. Por más que no nos demos cuenta, la Angustia siempre está ahí en el fondo escondida, solapada, esperando ese momento justo de infelicidad, de debilidad, de inseguridad que todos tenemos en algún momento para poder salir.

POR VICENTE ROCA