domingo, 29 de septiembre de 2019

ELLA HIZO LO QUE PUDO

Lorena Arce tiene una casa espaciosa con una habitación oscura. La cual no limpia de manera urgente. Por eso la mujer, de alma tan negra como el hollín, inventa excusas para que su hogar luzca elegante y amistoso, para las visitas.
La viuda, que conserva su anillo de casamiento, limpia la vereda que da a la calle... quiere escuchar a sus vecinas, quiere escuchar sus chusmerios, porque su otro hombre ya no está. Entra a su casa, se mira al espejo y exclama «¡Ya no está mi oso amoroso, ni mi mano izquierda¡»… 

Un día triste de ceniza, término de querer; dentro de lo estrecho que le parecía; su cabeza; incomoda en el horno, cuando su gigantesco hogar se desbordaba en fuego, y calor.         



AUTOR:VICENTE ROCA

EDITOR: IGNACIOVBP

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